El otrora poderoso imperio de Nemes, sacudido por revueltas populares, instaura el servicio militar obligatorio incluso para aristócratas, Navel y Araes, dos jóvenes privilegiados, son enviados a Enoch, puesto fronterizo que sufre el ataque de hordas bárbaras decididas a hacerse con una fuente de poder inusitado: la piedra del caos.