Momento crucial en la historia del arte ese en que la pintura deja de tener una función ceremonial o decorativa y empieza a observar la realidad, sin prejuicios, con mirada inteligente. Y será el artista holandés el que primero deje de ser mero ejecutor de un plan preconcebido al que subordinar medios y gestos, y empiece a plasmar una mirada propia. Todo cuanto haga pasará a ser fruto de la reflexión.