Cuarenta años después del comienzo de su serie Los pasajeros del viento, François Bourgeon inicia con La sangre de las cerezas un tercer y último arco de su saga más internacional París, 1885. Los exiliados de laComuna ya vuelven a la capital, pero la insurrecciónde las clases proletarias y su violenta represión han dejado profundas huellas en la sociedad. Klervi, una joven bretona recién llegada a París, encuentra enClara un apoyo y una mentora en aquella época convulsa.