En el Reino olvidado, la tragedia Cátara, Jordi Savall recrea el cruento episodio de la cruzada contra los albigenses, que no sólo supuso el exterminio de los catáros sino el final de Occitania, un mundo que había alcanzado un alto grado de refinamiento, abierto a las influencias del Al Andalus sabio y sofisticado a la exótica Bizancio.