Como ha hecho a lo largo de su trayectoria, la artista, ahora en la cúspide de su carrera y muy presente en el escenario de la ópera, apuesta por la exploración de diversos mundos musicales, dando gran importancia a la elaboración de sus programas, tanto en grabaciones como en concierto. Su filosofía es acompañar siempre el canto bello, en un cruce de siglos y fronteras musicales con un significado profundo, simbólico y místico, más allá del mero regocijo de unir estilos y culturas. La Traversée, el título de este álbum, es una nueva promesa de viaje, de apertura y de libertad: un viaje en compañía de antiguas heroínas y de personajes fuertes, que abre una puerta, sorprende y desorienta. Y luego, sabiamente, lleva al oyente a casa... En La Traversée, Patricia Petibon permanece en un universo clásico que sólo perturba un poco y que se extiende desde finales del siglo XVI hasta los límites del Romanticismo, dando un lugar destacado al repertorio barroco de Francia, Inglaterra, Alemania e Italia, que es definitivamente para ella el crisol fértil e inspirador. El periodo clásico también marca su impronta, antes de que el viaje nos lleve a finales del siglo XIX.