1959. Una joven viaja a Barcelona para servir a una familia adinerada. 1992. Una misteriosa mujer necesita saber qué fue de la criada y del bebé con el que huyó hace treinta años… Celia, una joven huérfana, llega a Barcelona a finales de los cincuenta para entrar al servicio de la familia Miramón. Tras el lujo de la mansión se esconden secretos, tensiones y dificultades de las que Celia pasará a formar parte, mientras intenta, a su vez, hacer su vida fuera de estas cuatro paredes, donde las redes de la familia tratan de atraparla cada vez más. En los noventa, Eduardo, un detective privado, desvelará el efecto de estas redes en Celia por encargo de la enigmática señora Canals. En una novela que revela los recovecos más oscuros de las clases altas, Jordi Sierra i Fabra presenta la Barcelona señorial y la urbana en dos épocas muy diferentes, tejiendo la historia de Celia hasta llegar a su intrigante final.