Ratoncito Dorado es mágico, eso lo sabemos, pero hoy está resfriado y cada estornudo causa un desastre mayor: la tostadora cobra vida, aparece una palmera en la azotea... ¡No te lo puedes ni imaginar! Calicó decide que tienen que ir al veterinario, pero Ratoncito no se fía. Y mientras tanto, cada estornudo provoca un lío mayor: ¡Ratoncito es ahora ratonazo!