Tom Sawyer tiene fama de travieso: hace novillos para bañarse en el río, se resiste a memorizar la Biblia, se escapa de casa para vivir aventuras... Sus trastadas revelan, en efecto, un carácter revoltoso, pero también son una expresión de rebeldía contra una educación tediosa y un entorno asfixiante. En esta novela de misterio y aventuras, Mark Twain recrea su infancia con humor y nostalgia y cuestiona las convenciones sociales más arraigadas de la época.