Acabar con una relación que hiere no significa ser feliz de inmediato, después de escapar sigue el duelo por una misma, la ansiedad que no se va, el vacío que pesa en silencio... Las grietas también florecen rompe con los relatos fáciles y muestra, en poemas intensos, cada etapa del viaje: el miedo, la pérdida de identidad, las ideas suicidas, la huida y, también, la posibilidad de renacer. Es un homenaje a quienes sobrevivieron, a quienes ya no están, y a quienes aún luchan en silencio. Una obra que recuerda que la felicidad no siempre llega pronto, pero que incluso en lo más roto puede brotar la vida.