Tal vez fue mi conciencia oculta de las limitaciones del tiempo la que me impulsó a recuperar la vida en Peratallada de una familia extranjera, la nuestra. Mis propios recuerdos, recopilados durante cuarenta y cinco años, se enriquecen con las voces de la gente que me contaba anécdotas, y con los hechos y leyendas que he ido encontrando en libros y documentos. Los episodios sucedidos en Peratallada, mi Peratallada,tal vez no parezcan importantes. Sin embargo, al contarlos, adquieren otra dimensión, que me gustaría compartir con los lectores.