Caroline Rose no se decide a confesar su secreto: ella sabe que es el personaje de una novela. Lo sabe porque puede oír el sonido de una máquina de escribir. Si lo confesase tendría que explicar demasiadas cosasalos personajes que la rodean. La más oscura, tramposa y divertida de sus tramas, donde nada ni nadie escapa a su misteriosa mordacidad y perverso ingenio.