Esta grabación no es solo un desafío en términos de interpretación (tocar tanto la parte solista como la orquestal al mismo tiempo), sino también en términos de arreglo. Tener que simular todos los timbres orquestales, las distintas voces en contrapunto, los contrastes sonoros en solo cuatro cuerdas del violín no es nada fácil. Mauro Tortorelli ya grabó con éxito las sonatas para violín de Brilliant Classics de Saint-Saëns, Scalero, Milhaud, Šev?ik / Auer y Castelnuovo-Tedesco.