Leather Temple, el tercer y último capítulo de la trilogía Leather, transmite, a lo largo de diez temas, una energía cruda y nerviosa. A medio camino entre el electro saturado, la fiebre industrial y el pulso de los sintetizadores de los 90, este álbum también esconde una dimensión cinematográfica y orquestal, con arreglos que añaden dramatismo en un formato compacto, con una intensidad constante.