Pocas personalidades de nuestro tiempo unen tantos talentos diversos con tanta pasión, generosidad y carisma como el audaz compositor, pianista, director de orquesta y comunicador musical estadounidense Leonard Bernstein, ciudadano del mundo y estrella universal. Su muerte en octubre de 1990 no disminuyó su legado, que aún hoy se percibe con gran admiración. Lenny, como le gustaba ser conocido, dio forma a la cultura musical de Estados Unidos. Su energía y talento ilimitados fueron su regalo para el mundo, a pesar de los momentos de duda y ambivalencia. El espectro de su actividad creativa abarca desde el famoso musical West Side Story con sus pulsantes ritmos de Broadway, hasta obras graves y complejas que abrazan su fe judía o su sensibilidad política. Una vez enmarcó sus convicciones de este modo: '¿Qué tenemos que ver los artistas con el petróleo y el comercio, con la supervivencia y el honor? La respuesta es todo'.