De Rutebeuf a Aragon y Prévert, pasando por Villon, Baudelaire, Verlaine y Desnos, esta antología confirma que el verso francés tiene un potencial de musicalidad. Y son muchos, y no menos importantes (Fauré, Duparc, Debussy, Poulenc, Kosma, Ferré, Brassens, Gainsbourg), los compositores que han planteado imágenes musicales.