Lisa Yuskavage es una de las pintoras vivas más aclamadas. Conocida por su original enfoque de la pintura figurativa, Yuskavage desafía las interpretaciones convencionales del género. A veces juguetonas y a veces tristes, sus personajes audaces, excéntricos, exhibicionistas e introspectivos habitan composiciones fantásticas y vívidas, asumiendo el doble papel de sujeto y objeto. Aunque inspirada en la cultura popular, la técnica de la artista está profundamente arraigada en la historia de la pintura, estableciendo una tensión subyacente entre polos opuestos como lo alto y lo bajo, lo sagrado y lo profano, la armonía y la disonancia. La primera monografía propiamente dicha de Yuskavage presenta más de 150 imágenes a color, incluyendo fotografías inéditas de su estudio, junto con perspicaces contribuciones textuales de Barry Schwabsky, Lena Dunham y Ariel Levy.