Pocas veces el arte de la transcripción de canciones ha sido más creativamente elaborado que en los homenajes de Liszt a Schubert. En este tercer volumen de piezas elegantes y virtuosas, la prodigiosa capacidad de Liszt para la coloración, el cambio de texturas y el uso de innumerables recursos pianísticos para sugerir versos cambiantes, aporta refinamiento y belleza a cada canción seleccionada. En canciones como Erlkönig y Die Forelle Liszt sobresale en llevar la música del salón a la plataforma del concierto. En esta grabación, Goran Filipec, cuyos discos anteriores de Liszt fueron elogiados por Gramophone como 'nada menos que soberbios', incluye algunas versiones raras de las transcripciones de Liszt.