Las cuatro cantatas para alto y conjunto instrumental (trompeta, oboe, 2 violines, violonchelo, violone, tiorba, clavicémbalo y órgano de pecho) pueden regocijarse en estas sublimes interpretaciones, gracias al eminente y virtuoso canto del contratenor Carlos mena, que también sobresale en legato que ha demostrado su valía en el pasado tanto como el Concierto 1700 dirigido por Daniel Pineño. Es la ejecución exquisita de un conjunto que combina las características estilísticas del siglo XVIII con el refinamiento instrumental y la precisión rítmica, a partir de una práctica interpretativa historizadora.