Algunos espectáculos son tan trascendentales que pasan al folclore del rock and roll. Cuando Gary Moore subió al escenario de la Islington Academy de Londres el 2 de diciembre de 2009, fue una experiencia única, presentando a uno de los nombres más importantes del blues-rock en un ambiente íntimo. Nadie entre el público que llenó el local esa noche sospechó que el gran bluesman irlandés estaba cerca de su fin. Pero cuando Moore falleció catorce meses después, con tan solo 58 años, el espectáculo adquirió una mayor intensidad, recordado como una de sus últimas batallas, y mantenido vivo en la memoria de los asistentes. Ahora, una década después, el lanzamiento de Live From London en Mascot/Provogue resucita al tan extrañado irlandés, devolviendo su talento deslumbrante al escenario, capturando la chispa de aquella noche en la capital y plasmando una actuación que se encuentra entre las mejores de Moore.