Esta sesión de O'Connell destaca por varias razones: es la primera grabación en directo de una larga discografía y el primer encuentro con el icono de la batería Billy Hart. Grabada en directo en el Hamptons Jazz Fest, incluía al saxofonista Craig Handy y al bajista Santi Debriano, la actuación se vio realzada por la aparición de Randy Brecker y el entusiasmo de los oyentes.