Es todo un acontecimiento para Elefant Records, pero al mismo tiempo un lanzamiento que, de alguna manera, consigue cerrar un círculo que casi nadie sabíamos que estaba abierto. La magia de la música. El caso es que el nuevo álbum de Soleá Morente, producido por David Rodríguez, cumple la regla aquella de los terceros discos: álbumes de reafirmación, de madurez, de desarrollo. Y es que por primera vez la propia Soleá ha tomado un papel protagonista en la composición de alguna de las canciones del disco, un trabajo que despide aromas exóticos y enraizados, pero con un sentido pop absolutamente excepcional y maravilloso. Porque Soleá Morente es un personaje único en el panorama musical español. Sí, porque es hija del mítico cantaor flamenco Enrique Morente y la bailaora Aurora Carbonell, pero también porque la mediana de los Morente siempre ha sabido ser permeable a otros estilos y referencias musicales. De este modo, en este disco también aparecen acreditados como compositores Ana Fernández-Villaverde (LA BIEN QUERIDA), David Rodríguez (LA ESTRELLA DE DAVID) y J (LOS PLANETAS). Cóctel exquisito. Círculo cuadrado.