Jim Hadley (Alan Alda) y su socio Monty Walker (Gilbert Roland) dirigen un grupo de hombres dedicados a la tala de árboles. El gobierno ha concedido a Jim un permiso para talar una zona boscosa junto a un pueblo dedicado a la industria ganadera. Los habitantes del pueblo creen que la tala de árboles perjudicará a sus cultivos, así que no tardarán en estallar las hostilidades entre ambos grupos.