A Love for Strangers supone una reinvención completa para Nick Murphy. Su primer disco como Chet Faker en cuatro años amplía su sonido ya consolidado en nuevas y emocionantes direcciones, con saxos iluminados por la luna que recuerdan a grupos legendarios como Prefab Sprout y Blue Nile, así como al pop exuberante y cargado de breakbeat del clásico White Ladder de David Gray. . En estas 12 canciones, Murphy reflexiona sobre el desamor y la incertidumbre a gran escala, planteando preguntas sobre cómo nos relacionamos entre nosotros, examinando las formas en que fracasamos en ello y extendiendo un necesario sentido de la esperanza a la hora de reparar nuestras relaciones con el mundo que nos rodea.