En esta novela coral y narrada en primera persona del plural, lospersonajes comparten algo más que la voz que habla en nombre de todosellos: viven en un mismo lugar simbólico, el de una generación, no yaperdida, sino extraviada a causa de la espera de una señal que lesindique el momento decisivo en que realizar la obra, o tomar ladecisión, que dé sentido a sus vidas.