Se describen en esta obra el contenido de tres apariciones: Fátima (1917), Ámsterdam (1945-1959) y Garabandal (1961-1965). En las tres hay un mensaje que invita a la conversión y una progresiva revelación más concreta del papel de María Santísima en los momentos actuales, con anuncios proféticos complementarios. Después de exponer cada una de estas apariciones, se explica su aplicación a nuestro tiempo, su relación entre ellas y las respuestas que se deberían dar a las peticiones de Nuestra Señora. El punto vital de todos estos anuncios es el mensaje de Garabandal, principalmente en lo que se refiere al Aviso y al Milagro y todo lo relacionado con ello. Acerca de los mensajes de Garabandal, el padre Escalda testifica lo que de ellos dijo Pablo VI: “Es urgente dar a conocer al mundo estos mensajes”. Y en este sentido el padre Pío recomendó a las niñas videntes de Garabandal: “Rezad y haced rezar, porque el mundo está en el camino de la perdición. No creen en vosotras, ni en vuestros coloquios con la blanca Señora, pero creerán cuando sea demasiado tarde”.