Pedro Burruezo, junto a su cohorte de excelentes músicos (bajo el nombre de la Nur Camerata o Camerata de la Luz), lleva más de diez años actuando por festivales, teatros, embajadas por toda Catalunya, España y países como Turquía, Marruecos, Argelia, Sudán, Egipto, Francia, Alemania, Polonia o Mauritania. Su desgarro, combinado con la calidad de sus músicos, es una apisonadora musical que no deja a nadie frío. No cabe duda de que el ya casi legendario líder de Claustrofobia es uno de los grandes trovadores del siglo XXI, que, bebiendo de fuentes antiguas, elabora un discurso radicalmente atemporal, pero totalmente contemporáneo.