Mandrake y sus dos comparsas comienzan este libro enuna selva africana, pero en seguida se sumergen en las historias surrealistas donde uno no sabe nunca si la imaginación desbordante la pone Mandrake o los personajes entre ridículos y amenazantes que se cruzan ensu camino. Estas historias son base de mucho de lo que en el campo de los cómics vendría después: ya asoman los platillos volantes, los hombresplanta de Venus, se nos muestra una Disneylandia del mal que preludia a su modo el mundo desquiciado de Arcade en los X-Men del lejano futuro, y se preludia a Steve Ditko enesa divertida aventura del robo misterioso en los grandes almacenes.