Este proyecto fue creado durante la pandemia. La primera semilla de este disco es 'A Breath', que evoca los respiradores que utilizan los pacientes que luchan por su supervivencia. Rápidamente le siguió 'Past Change', una meditación sobre la evolución y la aceptación de lo que nos espera. El proyecto cristalizó entonces: Tiraboschi tejió nuevas composiciones y resucitó obras anteriores. Esta ola creativa se vio frenada por la desgarradora pérdida de Simone Prando, amiga y músico, a quien el compositor rindió homenaje con el tema que da título al álbum. El álbum presenta un tapiz de músicas del mundo y jazz, centrado en la guitarra, el oud, el violín y el contrabajo: una paleta de sonidos que van desde los delicados hasta los vibrantes, fusionando dialectos dispares del 'mundo' en una voz única y coherente.