Mariagrep guarda con cariño esos días de quedar con sus amigas en una casa para maquillarse antes de salir, hablar de con quién querían cruzarnos esa noche y no tener miedo ni conciencia de prácticamente nada de lo que hoy sé.. pero la noche se fue oscureciendo para ella, y conocerla y vivirla desde dentro no es lo que más le hubiera gustado. Ese ha sido el disparador de 'MARIAGREP IS NOT A CRIME', su nuevo álbum, que llega casi cuatro años después de 'Si un día..' y casi tres después de 'Detox': un ejercicio discográfico de madurez, en donde sigue estirando los límites del pop llevándolo a frecuencias electrónicas y urbanas absolutamente impredecibles, pero firmando hits de rave naïf, de Lolita Underground y, a la vez, de una artista con voz propia, madura, inteligente y con un rango artístico inapelable. Con ecos que van desde la rave más reflexiva hasta la canción melódica, esa estética de Lolita Underground o guiños a las divas pop contemporáneas (de Charli XCX a LISA, Chappel Roan o Lorde); la artista que también forma parte de los grupos Grande Amore y Coolnenas presenta en solitario el primer gran álbum del año.