Si en verano tu perro se rasca más, tiene la piel enrojecida después del baño o el pelo pierde brillo con cada lavado, el problema no es el baño. Es el champú y el exceso de calor, polen y baños de la temporada. La mayoría de champús con aloe vera del mercado contienen menos de un 1% de este ingrediente. Detox lleva un 20% de Aloe Vera certificado por el IASC, el organismo internacional de referencia en calidad del aloe vera, lo que lo convierte en un tratamiento real para la piel, no solo un limpiador. En verano, ese aloe es justo lo que la piel irritada necesita: calma y refresca. Formulado en laboratorio dermatológico español para pieles sensibles, reactivas, con picores, dermatitis o tendencia a la irritación. Cada baño es una sesión de cuidado activo: limpia, desintoxica, hidrata y deja el pelaje visiblemente más sano desde la primera aplicación.