Desde la piel del verbo van trazando un mundo de experiencias en las que se van deteniendo, cada una a suvoluntad, en diversos momentos, o a veces en un instante, de lo que es y significa ser madre. Las palabrasse van entretejiendo para hablar del tiempo del embarazo, del momento mismo de la concepción, de los añosde crianza entre pañales, de miradas de futuro que se cuajan al observar a aquel ser que ha nacido de susmismas entrañas. Y también el paso del tiempo, ese que ha ajado la mirada, y también el cuerpo, de aquella madre que ahora ve en su herencia carnal un espejoen el que también mirarse.