Una mañana de 1822, Schubert anota un enigmático texto en el que parecen tomar forma todos sus fantasmas: el deambular, la soledad, el consuelo, el amor decepcionado. Inspirándose en esta narrativa onírica, Raphaël Pichon, Pygmalion y Stéphane Degout han ideado un vasto fresco romántico, que combina la resurrección de tesoros desconocidos con el redescubrimiento de obras maestras establecidas.