En un mundo en el que las modas son la esencia detodo, las costumbres quedan relegadas a convertirse en algo perecedero. El escritor y articulista ValentíPuig aborda en este ensayo una lúcida reflexión sobrecómo la aceleración del tiempo acorta nuestra memoria y, en consecuencia, nos desliga irremediablemente de las formas del pasado. «Sin conocimiento y respeto por el pasado, ¿para qué deberíamos asegurarnos el latido de la excelencia, de la superación, de laambición por el dominio de la palabra, la exaltaciónde belleza, la trascendencia o la integridad de la virtud pública?» Valentí Puig