El libro del que todo el mundo habla en Estados Unidos.Una novela sobre la falta de ganas de levantarse de la cama.«Puede que esta sea la mejor novela existencial escrita por un autor nofrancés.»KirkusSi durante el siglo XX Manhattan fue representado como el epicentro deuna civilización dominada por la neurosis, en Mi año de descanso yrelajación Ottessa Moshfegh lo transforma en el epicentro de unacivilización, la del año 2000, dominada por la apatía. Como un Oblomovactualizado, la narradora de esta novela decide encerrarse durante unaño en su piso de una de las zonas más exclusivas de Nueva York,asistida por una herencia ingente y por una enorme cantidad de fármacos,para dedicarse a dormir y ver películas de Whoopi Goldberg y HarrisonFord. El inicio de un siglo supuestamente trepidante encuentra a nuestraprotagonista durmiendo en el sofá con la tele encendida. Con cantidadesindustriales de cinismo, series, películas comerciales y narcóticos, y acosta de cortar todo vínculo humano, cualquiera puede sobrellevar estavida. Ahora bien, ¿lo que queremos es sobrellevarla?