En Mi línea de otación va a encontrarse el lector una poesía joven, viva, sangrante, atormentada y dulcemente amarga, de sábanas, labios, whisky y apartamiento, mientras el mundo grita en la calle, navegando enese río abundante de sexo, sabor y olores que desemboca inevitablemente en el amor más profundo y desgarrador, que explora en las sensaciones más íntimas y mágicas de un poeta real, herido en su línea de otación, pero siempre sincero y veraz. Hank es un tipo comoyo, un bocazas emocional sensible y observador, fascinado por las personas y sus verdades, y que no encuentra otra salida que escribir lo que siente para evitar tener que ir al psiquiatra. David Summers