«Escribo porque las personas a las que amaba han muerto. Escribo porquecuando era niña tenía una gran capacidad de amar y ahora esa capacidadde amar está muriendo. No quiero morir». Así comienza el relato enprimera persona de Jana, la historia de un matrimonio y de su ruptura.En la universidad conoció a un geólogo, Mijael Gonen, se casó con él y,poco a poco, una enrarecida distancia se abrió paso entre los dos.Con rara habilidad, el autor logra captar los mínimos matices delcarácter y del sentimiento, saca a la luz, con lucidez y delicadeza, losmotivos de la frustración y del sufrimiento, y llega al origen delprogresivo encerrarse de Jana en un mundo trepidante de maravillosasaventuras imaginarias, fantasías sexuales y terribles pesadillas, en elcual «su» querido y tranquilo Mijael nunca logrará penetrar. Como telónde fondo de esta magnífica novela psicológica, la silueta de una ciudad,Jerusalén, en los años cincuenta, sobre la que aletea el espectro de laguerra.