La Bellota Otta planea una gran aventura: descubrir el bosque. Pero cuando pierde su sombrero, le invade la tristeza. Gracias al apoyo de sus amigos y a su creatividad será capaz de recuperar su sonrisa. Otta no se paralizó, sino que vivió una aventura diferente a la que planeó, aprendiendo a ser flexible, a buscar soluciones y sobreponerse a lo que parecen problemas imposibles de resolver.