Mi único deseo es matar”, el nuevo trabajo de UN PINGUINO EN MI ASCENSOR que recopila las nuevas versiones regrabadas de los grandes éxitos del grupo marcados por su peculiar fascinación por las historias con víctimas mortales. Y es que pocas canciones resumen mejor ese universo: una combinación irresistible de melodía pegadiza, ironía mordaz y una colección de cadáveres e intentos de homicidio que ya forman parte de la identidad del grupo. Un clásico que vuelve para demostrar que hay canciones que no envejecen… solo se vuelven más peligrosas.