Ida Haendel, nacida en Polonia en 1924 (algunos afirman que en 1928), ha tenido quizás la carrera más modesta entre los grandes virtuosos del siglo XX, a pesar de la gran estima que tanto la crítica como el público le tenían. A los tres años empezó a tocar el violín de su hermana, a los siete empezó a tomar clases en la Academia de Música de Varsovia, a los diecisiete ganó el Concurso Wieniawski y dos años más tarde comenzó su carrera como solista. En 1935, la familia se trasladó a París, donde Ida Haendel se perfeccionó estudiando con Carl Flesch y George Enescu. Debido a la guerra, su debut en Estados Unidos no se produjo hasta 1946, aunque en los años siguientes la mayoría de sus actuaciones fueron en Europa e Israel. Finalmente se instaló en Londres, donde su estreno de 'Tartiniana seconda' de Luigi Dallapiccola se convirtió en un acontecimiento concertístico excepcional. En 1991 fue nombrada miembro de la Orden del Imperio Británico.