Desde la mítica escena musical de California hasta el resplandor crepuscular del Swinging London, los años sesenta siguen siendo un pozo sin fondo de inspiración para infinidad de bandas. The Liquorice Experiment, un grupo formado entre Londres y Valencia en 2017 secreto a voces en las fiestas neopsicodélicas de la ciudad en los últimos años bebe de ese legado con un sonido impregnado de influencias clásicas y aderezado con un twist contemporáneo. Se han labrado un lugar en la escena vintage a base de directos electrizantes, compartiendo escenario con bandas de todo el mundo (a finales del pasado año junto a La Luz). Aunque su identidad visual remite al estallido psicodélico de 1966, su visión sonora va mucho más allá: una verdad que se revelará con fuerza en su inminente segundo álbum de estudio. El disco muestra cómo los atemporales y vitalistas sonidos sixties y los hits que surgen de ellos continúan fusionándose perfectamente con la actualidad década tras década, generando hits que impactan a la primera escucha y permaneciendo vigentes e impermeables a cualquier moda pasajera.