Premio SGAE de Teatro Infantil, 2014 Una obra sobre la importancia de mirar en el interior de las personas. Una mañana cualquiera, Jaime se despierta en su cama ycomprueba con pavor que su cuerpo se ha transformado.Ya no tiene el mismo aspecto de monstruo que el resto de los habitantes de su mundo, sino el de un niño humano de ocho años. Su cuerpo ha cambiado, pero su personalidad, sus recuerdos y sentimientos permanecen intactos. A pesar de esto sufre la intolerancia de susociedad, hasta sus padres lo ven como un bicho raro.Entonces se encontrará con Samuel, un monstruo albino, y Adrián, un monstruo extranjero, que son marginados por todos, como él.