En esta segunda y nueva versión del Requiem, Jordi Savall y sus formaciones se han aproximado cuanto ha sido posible a las condiciones de la época en que fue escrito, con una nueva concepción que hace revivir todo el caluroso fervor de la fe católica y la esperanza de la misericordia divina. Lamento fúnebre, pero sobre todo plegaria extrema, el Requiem de Mozart deja abierta la esperanza de una vida nueva. Pocas veces una obra musical habrá estado marcada de un modo tan intenso por el genio, la expresión, la fe y el sufrimiento de un ser humano.