Desde el asiento número nueve, Poirot está idealmente ubicado para observar a los demás pasajeros delavión. A su derecha se sienta una mujer joven, claramente enamorada del hombre de enfrente. Más adelante,en la butaca número trece, se encuentra una condesa con una pasión por la cocaína mal disimulada. Al otrolado del pasillo, en el asiento ocho, una abeja agresiva molesta a un escritor de novelas de detectives. Sin embargo, Poirot no se da cuenta de que, detrás suyo, en la segunda butaca, se halla el cuerpo sin vidade una mujer. «Será un lector muy agudo elque no se sorprenda al final.» The Times Literary Supplement «Muy pocos autores logran la combinación ideal de rompecabezas y entretenimientocomo lo hace Agatha Christie.» The Guardian