
'Un concierto en solitario es como otro mundo que tiene sus propias reglas que yo no decidí', Keith Jarrett. Un concierto en solitario de Keith Jarrett, grabado en el Philharmonic Hall de Múnich el 16 de julio de 2016, durante la última noche de la gira, encuentra al gran artista en la cumbre de su invención improvisadora. Creando una suite espontánea de formas con la seguridad intuitiva de un maestro constructor, combinando toques de blues y el lirismo de la música folk en piezas de gran complejidad rítmica y armónica, Jarrett brinda uno de sus mejores conciertos. Un público atento y sensible agradece cada nota y cada matiz, lo cual es recompensado con varios bises, entre ellos una versión mágica de 'It's a Lonesome Old Town'. Los conciertos en solitario de Jarrett conforman un conjunto único y continuamente en desarrollo dentro de la discografía del pianista. Trazar la línea que lleva desde Solo Concerts Bremen-Lausanne en 1973 hasta hoy constituye un extraordinario viaje musical. Los puntos culminantes de ese camino han incluido The Köln Concert, Sun Bear Concerts (que próximamente será reeditado en vinilo), Concerts (Bregenz München), Paris Concert, Vienna Concert, La Scala, Radiance, The Carnegie Hall Concert, Testament, Creation, A Multitude of Angels, Rio y La Fenice. Múnich 2016 trae la historia hasta nuestros días, documentando la más reciente presentación europea de Jarrett, que tuvo lugar en la ciudad natal de ECM. La intensidad de este concierto en Munich lo marca como uno de los mejores sets del intérprete, tanto a nivel conceptual como en cada una de sus partes. La estructura de los conciertos en solitario se ha transformado. El extenso arco de los primeros conciertos, con largas improvisaciones continuas que constituían por entero un set, ha dado paso a interpretaciones divididas en composiciones espontáneas más breves. Aunque el número de pianistas que improvisan piezas se ha multiplicado desde el momento en que Jarrett dio sus primeros conciertos, él sigue siendo único dada su capacidad para desarrollar motivos y melodías en tiempo real. De hecho, no existe nada parecido a un concierto de Keith Jarrett. 'A través de una serie de brillantes conciertos y grabaciones en solitario que demuestran su infinita creatividad espontánea', escribió el comité del Polar Music Prize hace unos años, 'Keith Jarrett ha elevado la improvisación pianística al rango de un arte de una altura inimaginable'.