En 2014, Cliff Martinez fue el invitado de honor en la ceremonia y concierto anual de los World Soundtrack Awards, donde la Brussels Philharmonic, dirigida por Dirk Brosse, interpretó una selección de su música para cine. Tras sus inicios como baterista en bandas de rock —fue incluido en el Salón de la Fama del Rock and Roll como exmiembro de los Red Hot Chili Peppers—, el compositor estadounidense ha forjado una exitosa y singular carrera en la música para la pantalla y es conocido por sus múltiples colaboraciones con directores como Steven Soderbergh y Nicolas Winding Refn. Sin embargo, la invitación del Festival de Cine de Gante se consideró algo inesperada en aquel momento, ya que, hasta entonces, la mayoría de los compositores que participaban en este evento tenían una obra mayoritariamente orquestal, más adaptable a un concierto sinfónico. Cliff Martinez es, sin duda, un referente en el arte de la composición para la pantalla: sus sonidos etéreos y vibrantes son siempre modernos e innovadores. A lo largo de los años, su música ha demostrado ser una contribución muy eficaz y esencial a la atmósfera de las películas que acompaña, pero este álbum atestigua que sus composiciones siguen siendo igualmente fascinantes, e incluso contagiosas, fuera de esas películas.