pdqb, el productor cuyo nombre suena a mensaje en clave, ha superado la necesidad de presentación. Surgió de la nada, volviéndose omnipresente casi al instante, dejando a todo productor de música electrónica deseoso, si no obsesionado, por trabajar con él. Sus temas originales son crudos y elegantes, con cálidas líneas de sintetizador, ritmos vibrantes y melodías que parecen ecos de futuros olvidados. Siempre ejercen una extraña atracción magnética.