LA FUNDACIÓN DE UN REINO DE LEYENDA EL NACIMIENTO DEUNA DINASTÍA MÍTICA Alarcos, 1195. El ejército musulmán ha derrotado a las tropas lideradas por el rey castellano Alfonso VIII. La alegría es doble para Asquilula, naqîb andalusí: vuelve a casa victorioso y ese mismo día sabe del nacimiento de su primer nieto: Muhammad bin al-Ahmar. Corren tiempos convulsos en la península ibérica, dividida política y culturalmente. Enel norte, los reinos cristianos luchan entre sí, enel sur, musulmán, tampoco reina la unidad. Serán añosde batallas y muertes, traiciones y compromisos, treguas y pactos salpicados con algaradas e incursionesa uno y otro lado de la frontera. Son tiempos duros en los que la vida pende de un hilo. Y será en esos años cuando Muhammad bin al-Ahmar, desde su Arjona natal, se convierta en un fiero cegrí que luchará incansable en la frontera con Castilla. Aclamado como sayj,encabezó la lucha de su pueblo por sobrevivir ante los constantes ataques de los reinos cristianos, llegóa ser nombrado emir y reunió bajo su mano los restosde al-Andalus tras las Navas de Tolosa. Teniendo comoenemigo