Después de que su tripulación fuera capturada y su nave convertida en chatarra, la infame mercenaria Androma Racella ya no es la poderosa Baronesa Sangrienta,sino una indefensa fugitiva. Y con gran parte de la galaxia bajo el control mental de la insaciable reinaNor, ni siquiera los rincones más distantes de Mirabel pueden ofrecer seguridad a la adversaria más odiadade la reina.