Incluso después de más de 30 años Katatonia continúa redefiniendo el espectro emocional del género. Una vez más, la banda con sede en Estocolmo navega con maestría por la cuerda floja entre la oscuridad nocturna y la desesperación escandinava. El álbum marca el siguiente paso en la evolución de Katatonia, basándose en los cimientos de sus lanzamientos anteriores.