El aclamado trío que componen Carrie Brownstein (voz/guitarra), Corin Tucker (voz/guitarra) y Janet Weiss (batería) apareció como un ciclón en la escena riot grrrl del Noroeste en los 90 con una mezcla irresistible de punk político e impacto emocional. Formada en Olympia, WA en 1994, Sleater-Kinney llegaron a ser saludadas como 'la mejor banda de rock de América', y entregaron 7 albums en 10 años. Ahora vuelven con un álbum que en modo alguno se pretende reminiscencia sino reinvención, y que usa la irresistible química que siempre marcó su existencia para crear nuevos sonidos y contar nuevas historias. 'Siempre he considerado a Corin y Carrie mis almas gemelas musicales', afirma Weiss, cuyas baterías avivan el fuego que encienden los duelos de guitarra y voces de Tucker y Brownstein. 'Algo en este parón les llevó a sentirse más cerca, desesperadas por acercarse de nuevo'. El resultado es un disco que exhuda amor, poderío y redención. Un disco formidable desde su primera nota.